Ley del Mecenazgo y JOBS Act

Ahora que estamos en un momento en el que la crisis ha salpicado a bastantes países, los gobiernos todavía no han reaccionado con medidas para las iniciativas de los emprendedores. O, si lo tenían pensado, se les ha pasado por alto que emprender en otros países es mucho más barato y sencillo que hacerlo en España.

Nos encontramos ante el hecho de que los emprendedores tienen ideas, ideas que quieren llevar a cabo y que, una sola no, pero muchas pueden empezar a levantar un país en crisis.

Nos damos cuenta tarde, pero al menos, observamos que existe un mercado activo donde muchas personas desean colaborar con sus aportaciones para que muchos emprendedores puedan hacer realidad sus proyectos. Y, como no, para recibir algo a cambio: una entrada, una camiseta, un DVD… lo necesario para saber que la aportación realizada ha tenido sentido, para ambos.

En USA ya se ha creado una ley llamada JOBS Act (Jumpstart Our Business Startups Act), destinada a fomentar la financiación de las pequeñas empresas y emprendedores estadounidenses, con el requisito de limitar las aportaciones máximas (10.000 USD o 10% de los ingresos anuales en inversiones, la que sea menor), de estar registrados con una organización de autoregulación y además, debe estar regulada por la SEC (Securities and Exchange Commission).

Casualidades de la vida, fue firmada el día 5 de abril de 2012. Justo 3 días después del lanzamiento de Joinmyproject.

En España, también se están planteando crear una ley similar que se denominaría Ley del Mecenazgo y que actualizaría la anterior. Se pretende que entre en vigor para principios del año 2013 y se espera que alcance sobretodo al sector cultural, pero también al deportivo y al social. El principal reclamo de la Ley del Mecenazgo serían sus desgravaciones fiscales para las donaciones que se realizasen, doblando el importe desgravable que existe actualmente y pudiendo llegar hasta el 60-70%, por invertir en ciencia, educación o cooperación. Estas medidas, que esperemos se vayan aclarando con el tiempo, beneficiarían a todo tipo de proyectos pero, sobretodo, a aquellos de difícil difusión o los denominados enfermedades olvidadas. Recordemos que las aportaciones serían consideradas donaciones, y creemos que muchas plataformas de crowdfunding se regirían por ésta denominación siempre y cuando la aportación no tuviese la contrapartida de la recompensa, que es lo que muchos promotores persiguen a la hora de apoyar un proyecto. O también que el Creador del proyecto fuese una empresa con denominación de ONG.

En cualquier caso, la existencia de una ley en este sentido podría empezar a generar una cierta seguridad a la hora de hacer aportaciones a proyectos, sobretodo a los de tipo comunitario o social.

Anuncios